Acerca

LOURDES ARMENDARIZ

Fundadora

A lo largo de su trayectoria como gestora y curadora, se ha encargado de crear conexiones entre los artistas, los espectadores y los espacios de circulación no convencionales. Con alrededor de 50 exposiciones llevadas a cabo a nivel local e internacional, promueve el trabajo y esfuerzo de artistas bajo la visión de posicionar el arte como un bien creativo para el desarrollo humano.

Actualmente dirige Proyecto Cobra en colaboración.

 

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Historia

Lourdes Armendáriz (LA) comienza con la iniciativa de vender arte en los años 80, en la ciudad de Guadalajara. Aquel tiempo se caracterizó sobre todo por vender obra de los artistas Alejandro Colunga, Maximino Javier y José Fors; artistas plásticos influenciados principalmente por el realismo mágico. Desde esta labor como promotora cultural y vendedora de arte, LA ha organizado muestras a nivel local e internacional, encargándose de crear narrativas a las exhibiciones comerciales en donde se presentaban las piezas, generalmente, fuera del formato convencional. Los centros de exhibición y las galerías de aquel entonces apenas empezaban a figurarse, entre ellos se encontraban: el Centro de Arte Moderno (CAM), Galería Magritte y Galería Clave.

Uno de los parteaguas para la carrera de LA fue su participación en la Feria de Arte Contemporáneo Internacional en París, FIAC por sus siglas en francés. El stand invitado de la Galería Alejandro Gallo fue el que exhibió obra del artista Alejandro Colunga, junto a LA como su asistente de promoción cultural. Desde este suceso, LA comienza a aprender las hazañas involucradas en los proyectos de creación, poniendo en práctica y desarrollando sus habilidades como un medio entre el artista y su alcance con los distintos perfiles de públicos.

En los años 90, la ciudad de Guadalajara atraviesa por una fase en la que se comienzan a gestar nuevos proyectos en relación al arte contemporáneo, los que con su precisión, propuesta y visión, lograron incidir en la evolución de las dinámicas de producción, circulación y consumo de los bienes artísticos locales. Durante esta transición del arte neomexicano al arte conceptual surgió una de las ferias más importantes en la historia del arte a nivel local: Expoarte, fundada por la promotora cultural y coleccionista Gabriela López Rocha. Paralelo a este acontecimiento, LA se encontraba en un viaje intuitivo por Madrid y Barcelona en donde conoció a este fenómeno artístico que apenas se germinaba en México.

Al regreso de su viaje, en conjunto con Patrick Charpenel organizaron una exposición con el título de “Tabula rasa”, presentando producción inédita de artistas emergentes que en ese momento conformaban el Colectivo de Creación y Acción Artística (CACA). Esta muestra es significativa en el trayecto de LA pues funcionó como gancho para inclinar su profesión hacia la promoción y representación de artistas de giro conceptual, modificando además las formas y los procesos que utilizó en la ejecución de la exhibición de obras.

Desde esta actualización de su postura laboral, LA se encamina por su propia cuenta a crear una exposición que abarcó el trabajo de Edgar Cobián, el Doctor Simón Bombastus y Mevna, la cual llevó el nombre de “Nada que ver” como una manifestación en contra de los discursos prevalecientes que circulaban sobre los atentados del 11 de septiembre del 2001. Posteriormente a esta muestra, LA se adentró a colaborar con la Galería Devart, espacio multifuncional que resguardó un restaurante y un espacio dedicado a la exhibición de obras de arte contemporáneo. Algunos de los artistas que presentaron su obra durante la gestión de LA en esta galería fueron: Emanuel Tovar, Rubén Méndez, Cristian Franco y Cynthia Gutiérrez. La última exhibición que este espacio alcanzó a presenciar fue “Fever”, un happening que consistía en una intervención en el sitio al estilo Discoteca, llevado a cabo por Gonzalo Lebrija en 2003. Posteriormente a la realización de esta propuesta, los dueños de la galería, insatisfechos, decidieron marcar un límite con respecto al contenido que se exhibiría en su espacio, colocándose en una postura hacia el formato tradicional de exhibición.

Después de que los intereses entre los galeristas y LA no lograron engranar, la promotora cultura consiguió hacer una vinculación con la Galería Parra Romero en Madrid, España, para exponer en la feria ARCO, en donde presentaron “Soft machos” con los artistas Fernando Palomar, Luis Miguel Suro, Cristián Silva y Gonzalo Lebrija. Como cada suceso atrae nuevas posibilidades, este evento interesó a la Galería BF15, quienes invitaron a Gonzalo como artista contemporáneo y a LA como promotora cultural a exhibir en la Bienal de Lyon en Francia.

LA, a su regreso, continuó con la organización de proyectos alrededor de la ciudad en locaciones alternativas. Los eventos que ha organizado siempre fueron especiales, desde su ojo ha sabido insertar el trabajo tanto de artistas que emergen como los que ya tienen camino recorrido dentro del sistema del arte. Es entonces, que en el año del 2007 fundó la Galería Seattle y, posteriormente a su salida y a la configuración de otros proyectos, se anexa a trabajar como fundadora y directora de Galería Curro y Poncho (actualmente Curro), con quienes ganó la categoría de “Mejores propuestas” en la feria de arte Zona Maco.

LA ha logrado perdurar desde distintos encajes como una intermediaria independiente a otras instancias comerciales; con la conceptualización de proyectos expositivos, la creación de relaciones públicas y el impulso de los artistas locales. Fue en la exposición “De clavo a clavo” que decidió fundar la iniciativa Proyecto Cobra; galería de arte nómada dedicada a la activación de espacios para el encuentro, la contemplación, la búsqueda y la conversación a través del arte actual, misma que surgió con la idea de aterrizar una marca que respalde y valide el trayecto profesional que ya se ha mencionado y ahora está en proceso de consolidarse en un archivo.